Para que vayáis abriendo boca, os dejo un fragmento de “El jardín olvidado” de Kate Morton, mi última adquisición. Cuando culmine la novela, haré una buena reseña. Como adelanto, os anuncio que me está enganchando muchísimo, es muy buena obra y está perfectamente narrada. Misterio, amor, desarraigo y búsqueda confluyen a lo largo de cada página, dejando al lector sin aliento. Me sumerjo cada vez más en la historia del libro, donde los personajes cobran vida, abandonando los estandartes estáticos y arquetípicos que aparecen en algunas novelas con influencia victoriana, gótica e histórica. El argumento tiene un marcado contexto temporal que diferencia la acción en tres épocas diferentes. A lo largo de cada capítulo, buscaremos junto a Nell y Cassandra los misterios de su vida, el por qué de sus angustias.
“Abrió la puerta, y él entró sin decir palabra. Se le veía tan grande en el estrecho pasillo, y aunque a estas alturas ella lo conocía bien se sentía tímida, no podía mirarlo a los ojos. Él también estaba nervioso; saltaba a la vista, aunque hacía todo lo posible por ocultarlo.
Se sentaron frente a frente en la mesa de la cocina y la luz de la lámpara tembló entre ambos. Un lugar extraño para sentarse en una noche semejante, pero así eran las cosas. Ella se miró las manos, se preguntó cómo proceder. Todo había parecido tan sencillo al principio. pero ahora, el camino a seguir estaba trabado por hilos esperando que se tropezaran. Tal vez estos encuentros siempre fueran así.
Él se acercó. Ella respiró hondo, mientras él tomaba un mechón de sus cabellos entre dos de sus dedos. Lo examinó durante lo que pareció una eternidad. Miró no tanto al cabello sino al extraño hecho de su cabello entre sus dedos.
Por fin, alzó los ojos y la miró. Su mano se acercó hasta descansar en la mejilla de ella. Entonces él sonrió, y también ella. Suspiró con alivio y con algo más.”
